Cuadro de texto: LUCAS JIMENEZ BAND
AUDITORIO DE QUART DE POBLET - 14-01-06 (Valencia)
Presentación en directo del disco “en silencio”
Crónica por: Luis Arnaldo www.radiomirage.org.es

En los últimos meses, el infortunio se ha cebado con la persona de Lucas Jiménez, provocando una amplia gama de imprevistos y factores ajenos a su propia voluntad. Una voluntad que sin duda está plenamente contrastada por su seriedad profesional y su incuestionable calidad humana. El trabajo bien hecho es el resultado del esfuerzo, del derroche diario y el sacrificio basado en la inevitable lucha contra el tiempo.
 La cita con el brillante e incombustible baterísta tuvo lugar en el auditorio de Quart de Poblet, el pasado Sábado 14 de Enero, en un evento que puso de manifiesto la tremebunda calidad humana que rodea a Lucas y sus músicos. Pocos días antes del evento, el factor del mencionado con anterioridad infortunio, comenzaba a apropiarse de Lucas, complicando y mucho el enfoque y desarrollo del concierto. Entre este bloque de imprevistos hay que citar la baja de sus músicos habituales, quienes se encontraban inmersos en otras giras, dejando a Lucas sin tiempo para preparar el rodaje del Show con otros músicos. Con el tiempo justo, Lucas tuvo que solicitar los servicios del inmenso Julio Montalvo (Teclados y Trombón) Alex Acanda (Bajo) Iván Cebrián (Guitarra) e Israel Amador (Teclados) quienes a tan solo dos días del concierto se encerraron en un intenso ensayo dando como fruto del mismo una increíble y sorprendente  expansión elevada  a la máxima potencia hacia el concepto de Lucas consiguiendo equilibrar una balanza cargada de incertidumbre y nerviosismo, en la que se mostró a toda costa  la cara más transparente del carácter humano, y sin duda, la musical, consiguiendo un sonido compacto, un ambuiente arropado por una amplia gama de vibraciones que desprendiendo una dinámica en cuyo equilibrio radicaba en todo momento la compenetración, la esencia de la intensidad basada en el entusiasmo respaldado a la vez por la asombrosa y certificada calidad de sus músicos En los que se aprecian los caracteres básicos de todo profesional: Experiencia, disciplina, intensidad y dinamismo. Al asomarme al perfil de los geniales Julio Montalvo, Alex Acanda, Israel Amador e Iván Cebrián, me encontré de cara con el factor sorpresa de las vertientes que despunta en el talento de los cuatro magníficos capitaneados por un Lucas luchador, cuyo derroche humano y musical no es justamente recompensado por quienes presumen a golpe de alarde, empleando la palabra "profesional" de apoyar al gran batería.
El Sábado 14, de camino a Quar de Poblet las caras de entusiasmo, ilusión ,  caían por su propio peso en el ambiente creando un emotivo mosaico de compañerismo, de humildad, de un absoluto entendimiento dentro y fuera del plano musical. La formación había cuajado en todos los esquemas y la noche iba a ser presumidamente exitosa. Me sentía entre una gran familia y mis ganas de verlos en escena, sin duda alguna cumplieron mis espectativas. Tras las pertinentes pruebas de sonido en las que los monitores se negaron a colaborar creando ciertos momentos de nerviosismo, Lucas y sus músicos se preparan para el asalto final.
A las 22:30 hora del concierto, con total y  absoluta puntualidad hacen acto de presencia sobre las tablas del escenario del auditorio los cinco grandes de la noche. Mientras las butacas del recinto comenzaban a recibir espectadores, dan inicio al espectáculo arrancando con una brillante ejecución en una de las piezas más mimadas por Lucas, un tema arropado por una calidad de sonido brillante, limpia y a gusto de todos. En el tema de inicio la comodidad entre los músicos nos dejaba claro que la noche iba a ser especial. El magnetismo puro y directo que despunta el Groove de Lucas, volvía a ponerse de manifiesto en los siguientes tres temas, en los que Groove, pasión, entrega y elegancia invadían a un auditorio atento a todos los movimientos y detalles desarrollados en escena. La métrica irregular y los esquemas de arquitectura compleja en la resolución de Lucas, encontraba una sólida respuesta en Alex Acanda, cuyas tablas como productor discográfico y en escena dejaron el pabellón de la espectativa resuelto con unas cotas más que altas. Alex es todo un seguro de vida para baterístas exigentes, su concepto y desarrollo del bajo, ligado a una larga experiencia resuelta con las ideas muy claras, hacen de este músico un elegante pilar en la cimentación de un proyecto musical de alto riesgo. Su digitación y técnica navegaban a placer por los temas de Lucas, que exigen sin lugar a dudas de los servicios de un bajista de lujo como Alex quien junto con el resto de los miembros de la banda, tan solo dispuso de menos de 20 horas para el aprendizaje de los temas. Alex y Lucas parecían haber tocado juntos toda la vida. Ambos motivaban al resto del combo, eran el motor de una noche emotiva, la locomotora perfecta que encabezaba el tren de virtuosos, generando ganas y entusiasmo en miembros como Iván Cebrián, de cuya Guitarra se desprendía un sonido muy personal, ligado a una desbordante técnica, francamente asombrosa y más aun si tenemos en cuenta su corta edad. Un guitarrista que encajaba perfectamente en el proyecto, un músico directo dentro de un lenguaje correcto y extrovertido del que se puede esperar el máximo factor para amoldarlo al concepto de Lucas. Junto a Iván el celebre Julio Montalvo en los teclados y el Trombón, eje fundamental, básico y pieza imprescindible en los esquemas creativos y estructurales de la banda. La experiencia de Julio queda patentada en cada actuación, en cada evento porque sin duda alguna, estamos ante una grandísima figura del Arte. Desde la melodía a la armonía, pasando por la improvisación Julio rompe todos los moldes con la personalidad que caracteriza su figura creativa, su Trombón era la clave fundamental en sus intervenciones, salvando y cubriendo los temas de Lucas, los dinámicos Grooves de esa expansión elegante del Flamenco hacia el Funk, arropada por la maestría del Jazz. El apoyo de Julio en escena, y el de los músicos citados con anterioridad, tenían en retaguardia al inigualable y talentuoso Israel Amador en los teclados, toda una figura musical en nuestro País. Los teclados de Israel no solo cumplieron un papel equilibrado, sino que a su vez trasladaban a una dimensión de entendimiento y comodidad tanto a la banda como al respetable. Israel, celebre productor discográfico y tremendo músico, dejo patente el por qué es uno de los más solicitados del panorama nacional. Desde la improvisación a lo establecido, su peculiar estilo en los teclados fue la clave básica e incuestionable de un concierto que no podía tener un mejor desarrollo. Tras las tres primeras piezas, Lucas sale de su Kit Mapex, para presentar a la formación, y posteriormente junto con Israel Amador en los teclados, deleitarnos con el Cajón Flamenco en un tema elucubrante de perfecta resolución. Tras la interpretación Lucas vuelve de nuevo a tomar posición para seguir derrochando energía con los temas de En Silencio, y cerrar uno de los mismos con un solo que dejo muy claro, el por que Lucas es uno de los más grandes baterístas de la escena actual de nuestro país. La conjugación de los golpes, el equilibrio que guardan los mismos y su personal concepto en el desarrollo, le dieron el broche al increíble tema, y es así, como llega una de las sorpresas de la noche, la aparición en escena de una voz brillante,  sugerente como la de la artista invitada en un tema de aires Soul  Lydia Salar, en los que la banda respaldo la joven a placer. De esta forma nos metemos en la fase final del concierto, con la emotiva creación de Julio Montalvo, cuyas composiciones son el puro reflejo de su entorno e intimismo. Nuevamente su ejecución en el Trombón arranco los aplausos del publico, que entusiasmado acogió el tema estrella como sorpresa. De esta forma entramos en una dinámica versión de So What, repleta de pinceladas individuales, eficacia resolutiva y emoción. Tras la misma, se llega al final con otra pieza estrella de la cosecha de Lucas, para hacer un pequeño descanso, y volver a escena con el regalo de la banda a los asistentes, el tema estrella del ultimo álbum de Lucas, Mía en la que Israel Amador a placer, con elegancia demostró nuevamente su grandeza improvisando una introducción más brillante que la reflejada en la pieza original. De esta forma se le puso un broche de oro a una noche que cubrió todas las espectativas de los asistentes, y en la que se puso de manifiesto por todo lo alto, que la calidad humana y profesional, pueden comulgar perfectamente hacia las puertas del éxito.
Estamos sin lugar a dudas, ante la banda más equilibrada, dinámica e impresionante que Lucas Jiménez haya gozado en su historia.
Perderse este Show, es un delito, así que permanecer atentos porque habrá más conciertos a lo largo de 2006 y tu ciudad, puede ser una de las que pueden dar testimonio a las elucubraciones de la Lucas Jiménez Band.

Luis Arnaldo

Julio Montalvo: Trombón y Teclados

Alex Acanda: Bajo

Iván Cebrián:Guitarra

Lidia Salar: Voz

Israel Amador: Teclados

Gracias a Luis Arnaldo por su entrega y profesionalidad….Un placer conocer a gente con tanta calidad humana…

Lucas Jiménez

Fotos por: Jordi Oset. Gracias Jordi por tu profesionalidad y elegancia en este trabajo.